¿Dónde quedé yo?

“No sé qué me pasa”

“No encuentro sentido a nada”

“No sé por dónde volver a empezar”

“Extraño tanto a mi versión divertida, espontánea, audaz, feliz”

Esa mujer que no pedía permiso para ser, que no necesitaba aprobación de nadie, que se dejaba guiar por lo que dictaba su corazón. Esa versión que soñaba en grande, que se ilusionaba con cada proyecto, que tenía la certeza de que el mundo estaba lleno de posibilidades por conquistar.

La vida de la mujer suele marcar un antes y un después cuando asumimos dos roles trascendentales: ser esposa y ser mamá. Dos experiencias que nos transforman, que nos llenan de amor y responsabilidad, que nos hacen sentir tan bendecidas por un lado, pero que también nos confrontan a su vez con una pregunta silenciosa y persistente: ¿dónde quedé yo?

Una de las crisis más recurrentes en consultorio es esa sensación de “no me hallo” y del tan famoso: “ya no sé como hacer para sostenerlo todo”. Por un lado, cumplir con lo que la sociedad nos ha escrito de antemano: casarnos, formar una familia, ser madres. Y por otro, seguir siendo mujer en todas sus dimensiones: fuerte, hija, amiga, profesional, amante, soñadora. En medio de ese torbellino de roles y expectativas, aparece el silencio interior. Ese instante en el que la voz propia se apaga y la pregunta inevitable surge: ¿qué pasó con mi esencia?

La culpa se instala como un secreto a voces. Se supone que estamos viviendo el “sueño de nuestras vidas”. Tenemos una familia, un hogar, un compañero de vida, y sin embargo, nos sentimos atrapadas en un sinfín de deberes que nos alejan de la plenitud. Ya no podemos ponernos en primer lugar, y poco a poco vamos perdiendo ese brillo, espontaneidad y alegría que tanto nos caracterizaba.

“Pero si siempre soñé con esto”

”¿Qué más puedo pedir?”

”¿Cómo no voy a sentir gratitud por la familia que Dios me regaló?”

“Quizás nunca vuelva a sentir lo mismo”

Esos pensamientos intrusivos se apoderan de la razón y nos hacen creer que no merecemos “algo más”. Que pedir espacio para nosotras es egoísmo. Que desear volver a brillar es ingratitud. Y así, la crisis se instala. Una crisis que no siempre se nombra, pero que se siente en el cuerpo, en la mente, en el alma. Una crisis que lentamente apaga la chispa interior.

Entramos en la rutina, hacemos las cosas por inercia, nos agotamos y nos vamos apagando. Y en medio de ese caos interno, tardamos en reconocer que necesitamos un empujón, una guía, un consejo. Porque mirar hacia adentro duele, porque preguntarnos quiénes somos ahora puede ser incómodo. Pero es necesario.

“¿Cómo vuelvo a ser yo?”

“¿Cómo recupero mi brillo?”

“¿Cómo me reconecto con la mujer que fui y con la que quiero ser?”

La respuesta no está en seguir cumpliendo expectativas externas. Está en atrevernos a reconocernos, redefinirnos y recuperarnos. Volver a ser mujer en toda su plenitud: amante, amiga, profesional, soñadora… no solo la mamá de, la hija de, la esposa de. Porque esto no es un lujo, es una necesidad vital.

Este blog quiere ser una puerta de entrada para vos. Una invitación a reflexionar sobre esas crisis que tantas mujeres vivimos en silencio. Porque detrás de cada pregunta hay un camino de recuperación posible y detrás de cada crisis, una oportunidad de renacer. Y sobre todo una oportunidad de unirnos entre tantas mujeres que cargamos con el mismo sentimiento.

¿Te sentís identificada de alguna manera? ¿Te resuena algo de lo que leíste acá? Te animo e invito a leer mi e-book disponible en este link …

No espera ser una solución mágica ni tampoco un cambio en tu vida, pero sí quiere ser un espacio en donde puedas sentirte comprendida y apoyada en esta hermosa y caótica vida que tantas mujeres atravesamos. Es un paseo por 4 de nuestras grandes dimensiones: el ser Mujer, el Matrimonio, la Maternidad y la Misión por la que cada una de nosotras fue creada. Una introducción a lo que podríamos llegar a ser si nos permitimos volver a soñar, volver a sentir, volver a darnos a nosotros mismas esa chance de ser nuestra mejor versión.

De corazón espero que puedas conectar con este escrito y si no sentís que este sea el momento en que lo necesites, va a estar acá esperándote. Porque son simples líneas escritas por una mujer, esposa y mamá como vos, que sintió la necesidad de abrirse un poquito al mundo para compartir lo que a mi me ayudó a recuperar esa plenitud que tanto anhelamos todas.

Si seguiste leyendo hasta acá es por algo… Ojalá encuentres lo que necesites encontrar…

Stefi Fiorio

CURSOS

Acceso a tus Cursos + Materiales Exclusivos

Aquí comienza tu viaje hacia una familia más fuerte, conectada y llena de amor. Todo lo que necesitas está aquí.